jueves

LA CONSERVACIÓN DE LOS CONJUNTOS DE VIVIENDA MULTIFAMILIAR DEL MOVIMIENTO MODERNO EN MÉXICO, EL CASO DEL CUPA

Por Pablo Francisco Gómez Porter

Los primeros conjuntos de vivienda multifamiliar en México, son producto de la convergencia de múltiples factores locales e influencias internacionales. Por una parte constituyen la satisfacción de los ideales revolucionarios, enarbolados por el régimen alemanista, para otorgar vivienda digna, higiénica y económica a las clases populares y por el otro son la réplica de los postulados para vivienda del movimiento moderno, concebida como la máquina perfecta del habitar.

Estos emblemáticos conjuntos de la Ciudad de México, constituyen hitos urbanos y arquitectónicos en la actualidad, poseen valores que bien podrían clasificarlos como patrimonio cultural, pero enfrentan serios problemas sociales y de gestión que amenazan su permanencia aun cuando se presentan como opciones de vivienda popular que brinda mejores condiciones de habitabilidad y calidad de vida a sus moradores respecto a los grandes desarrollos habitacionales que se construyen en la actualidad.

El contexto nacional, búsqueda de la “vivienda mínima”

El derecho universal de vivienda establecido en la Carta Magna de 1917 materializa el interés del régimen revolucionario en su conjunto por generar y promover vivienda digna al alcance de las clases vulnerables de la sociedad. La ideología revolucionaria, pretende otorgar vivienda digna, económica, moderna e higiénica a esos sectores, razón por la cual buscará satisfacer esos ideales de manera fehaciente durante la primera mitad del siglo XX

A la par, los colegios de ingenieros y arquitectos con el afán de estandarizar, modernizar e higienizar los procesos de habitabilidad y producción en la vivienda realizaron múltiples esfuerzos por diseñar y establecer el modelo de “vivienda mínima”; es así que desde la sección de Arquitectura del periódico Excélsior se establece una serie de concursos para lograr el diseño anhelado (Díaz, 2003). A su vez el Departamento del Distrito Federal lanza un concurso de vivienda obrera en la colonia Jardín Balbuena que gana Juan Legarreta, el proyecto se construye y es uno de los primeros ensayos de vivienda social en nuestro país.



Imagen 1; proyecto de vivienda obrera ganador del concurso del mismo nombre, desarrollado por Juan Legarreta en 1932
Fuente: www.vitruvius.com.br, consultado el 30 de enero de 2014
El desarrollo industrial y el afán modernizador promovido por el régimen impulsó la migración del campo a las ciudades en las décadas de los 40 y los 50, generando a su vez el crecimiento de las ciudades y por ende un desarrollo urbano vertiginoso, atrás quedaba la imagen romántica de un país rural para convertirla en la imagen de un país moderno, aparejando el concepto con desarrollo y progreso (De Anda, 2008). Así los nuevos esquemas de la modernidad social, económica, política y por supuesto urbana y arquitectónica fueron muy bien recibidos y adoptados por quienes eran responsables de dictar las políticas de desarrollo del país en este periodo de tiempo.

Imagen 2; mural de Juan O´Gorman, “La ciudad de México”, se expresan los ideales de cambio, crecimiento y modernidad de la ciudad de México.
Fuente: www.bibliotecadigital.ilce.edu.mx consultado el 30 de enero de 2014


El Movimiento Moderno y su influencia en América Latina

La Carta de Atenas firmada en 1933, establece los postulados de la nueva arquitectura, que deberá promover el desarrollo del ser humano en todos sus sentidos. Las premisas de la Carta, son adoptadas por importantes arquitectos como Le Corbusier y generar parte de los conceptos más importantes del Movimiento Moderno para vivienda colectiva.

Se crea el concepto de súper manzana que pretende promover el pleno y absoluto desarrollo del ser humano en todas sus dimensiones, es así que estos modelos de vivienda tendrán, además de los espacios característicos de habitación, comercios, grandes extensiones de áreas verdes, áreas recreativas, guarderías, grandes alturas, ventilación e iluminación natural y grandes densidades de población. Los primeros ensayos se dan en Europa con las Unidades Habitacionales de Le Corbusier en Marsella y posteriormente en Berlín.

Imagen 3; idealización de la super manzana, dibujado por Le Corbusier en 1952, se aprecian claramente las características del modelo, grandes extensiones de áreas verdes, áreas recreativas, desarrollo vertical y plantas libres.
Fuente: Beriain Josetxo (Comp.), “Las consecuencias perversas de la modernidad”, Barcelona, Antropos, 1996

Los regímenes latinoamericanos, populistas en su mayoría, encuentran en este modelo de vivienda colectiva la solución a los ideales de vivienda para las masas y a la vez un claro apoyo político para ganar simpatía entre el grueso de la población; por esa razón el modelo de vivienda colectiva del Movimiento Moderno, o súper manzana, es replicado en las principales ciudades del orbe como Buenos Aires, Caracas, Montevideo, Bogotá, La Habana y la Ciudad de México (Sambricio, 2012).

Los primeros conjuntos en México

El principal exponente y defensor de los teoremas modernistas le corbusianos en México fue el arquitecto mexicano Mario Pani Darqui, quien realizó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de París junto con otros importantes arquitectos latinoamericanos como el venezolano Raúl Villanueva, quien desempeñó un papel similar al de Pani en la promoción del modelo de vivienda moderno en Venezuela.

Pani proyecta en 1947, al sur de la Ciudad de México, el Centro Urbano Presidente Alemán (CUPA) primer conjunto de este tipo en el país. Sus principales características responden al modelo de vivienda analizado, solo que con algunas variantes destacadas; cuenta con alberca semi olímpica, los edificios de grandes alturas se construyen en un zigzag que atraviesa diagonalmente el predio como lo proyectaría Le Corbusier para la Unidad de Marsella, aunque para ese caso solo se construyó un módulo. En este conjunto el muralista José Clemente Orozco plasmaría su última obra; el mural “La primavera”, inconcluso por la repentina muerte del artista.

Imagen 4, panorámica del Centro  Urbano Presidente Alemán, tomada por la Compañía Mexicana Aerofoto, ca 1949

Otra característica importante y particular del CUPA son los departamentos de dos niveles en los edificios altos, cada tercer piso hay salida de elevador y un pasillo de circulación perimetral que comunica a los niveles de acceso de cada departamento, mismos que están unidos entre sí a manera de rompecabezas, es decir un departamento tiene nivel superior y el contiguo inferior.

La inauguración y operación del CUPA, representó en su momento la satisfacción de la búsqueda y de los ideales por lograr vivienda social, económica, higiénica y moderna para las masas, ideal anhelado tanto por políticos como por arquitectos e ingenieros, el esquema se continuó escasamente y como parte de las políticas de Estado en materia de vivienda, el gobierno de Miguel Alemán promueve la construcción de un segundo conjunto con conceptos similares a los plasmados en el CUPA y con características plásticas y urbanas relevantes; este segundo desarrollo, el Centro Urbano Presidente Juárez, también es diseñado por Pani y construido en la colonia Roma de la ciudad de México.

El multifamiliar Juárez integra la ciudad a la arquitectura y viceversa, la Avenida Orizaba atravesaba el conjunto, para evitar que las funciones y circulaciones se mezclaran, Pani propuso pasar la vialidad por debajo de varios núcleos de edificios. Por otra el manejo y disposición de los volúmenes se realiza de manera mucho más libre e incluso lúdica que en el CUPA, pues la extensión de terreno así lo permitía en este segundo caso. La integración plástica es clara al incorporar murales de Carlos Mérida en las escaleras y edificios de todo el conjunto que lamentablemente ya no existe a consecuencia de los sismos de 1985 

Imagen 5, panorámica del Centro  Urbano Presidente Juárez, tomada por la Compañía Mexicana Aerofoto, ca 1952


La obra cumbre de los ideales del Movimiento Moderno para vivienda en México, es el Conjunto Nonoalco - Tlatelolco, proyectado también por Pani e inaugurado en 1964, aquí las teorías modernistas son llevadas a su máxima expresión en dimensiones y escalas, lo cual también magnificó los problemas intrínsecos a este modelo de vivienda en aspectos sociales, de conservación, organización vecinal y gestión. Espacial y sociológicamente la gran escala no permite crear un sentido de pertenencia y comunidad por parte de los habitantes con el conjunto (Villavicencio, 2000) arquitectónicamente la repetición de bloques de vivienda genera monotonía y opacidad en el diseño del conjunto.

Las problemáticas sociales generan en este macro conjunto problemáticas serias de gestión, no existe una figura de autoridad que regule la convivencia entre vecinos ni la apropiación de las grandes extensiones de espacios públicos, la fisonomía, conceptos y virtudes originales del proyecto no son tan claras como en el CUPA, a pesar de que este segundo conjunto es 15 años anterior a Tlatelolco.

Imagen 6, panorámica del Conjunto Nonoalco-Tlatelolco, perspectiva en acuarela, despacho de Mario Pani, ca 1964
Fuente: panoramio.com consultada el 30 de enero de 2014

La gestión actual de los conjuntos en México


Éstos grandes conjuntos de vivienda multifamiliar fueron creados para funcionar bajo el esquema del Estado del Bienestar; modelo económico derivado de los procesos de producción de la Revolución Industrial y que buscaban, al igual que los ideales de la Revolución mexicana, brindar vivienda digna a las clases obreras cercanas a las ciudades en las que se asentaban las fábricas, era una obligación del Estado brindar esta prestación social a la población (Muñoz, 2005), bajo esa premisa se establece la gestión de estos conjuntos.

En consecuencia el Estado, a través de la Dirección General de Pensiones Civiles y posteriormente a través del ISSSTE, se constituye como propietario de los primeros conjuntos diseñados en México por Pani y otros arquitectos importantes como Félix Sánchez[1]. Bajo el esquema de renta a bajo costo el Estado ofrece a sus trabajadores vivienda digna y económica, administra y gestiona eficientemente los grandes conjuntos, al ser propietario y administrador único las acciones de conservación física de los multifamiliares se hace de manera organizada y programa, se cuenta con los recursos técnicos, humanos y económicos suficientes para desarrollar un modelo de conservación que garantice la sustentabilidad de los conjuntos (Pani, 1952).

El 26 de Agosto de 1982, se publica en el Diario Oficial de la Federación el decreto presidencial con el que se desincorporan del dominio público los conjuntos de vivienda administrados por el ISSSTE a nivel nacional, poniéndolos a la venta y dando prioridad de compra a los moradores con amplias facilidades de pago. El Estado, atendiendo las nuevas políticas neoliberales, dejaba de ser promotor de la vivienda social, el esquema de gestión de estos conjuntos no volverá a ser el mismo. En el caso del CUPA, la desincorporación se da hasta 1988, pues los inquilinos se ampararon contra el decreto del 82 (De Garay, 2002).

La gestión del CUPA

Se hace una mención especial de este conjunto pues además de ser el primero en México, aún conserva su configuración espacial, a pesar del paso del tiempo no ha sido alterado como en el caso de Tlatelolco, los valores y atributos del modelo habitacional analizado aún están presentes en el CUPA.

En cuanto a la propiedad del conjunto, de un solo propietario se pasó a tener más de 1000 condóminos y más de 200 locatarios de manera sorpresiva, dejando a los propietarios sin herramientas para una adecuada gestión y mantenimiento de los inmuebles y áreas verdes.


Imagen 7, ejemplo de daños y deterioros frecuentes en el Centro Urbano Presidente Alemán.
Fotografía tomada por Pablo Fco. GómezPorter, enero de 2014


En un inicio se contrataron compañías administradoras de inmuebles, por falta de pago de varios propietarios y malos manejos de las empresas el modelo no funcionó; por lo que partir de 1993 se decide adoptar el modelo de autoadministración; se conformaron mesas directivas por cada edificio del conjunto y se integraron por vecinos electos en asambleas.

El nuevo modelo de gestión generó problemas vecinales pues los administradores debían solicitar el pago de las cuotas de mantenimiento a los condóminos, muchos se niegan a la fecha e incluso hay quienes afirman que los administradores hacen malos manejos de las finanzas (De Garay, 2002).

Otra consecuencia grave de este modelo de gestión, diferente al que le dio vida a los conjuntos, es el mantenimiento y la conservación de los inmuebles, las escasas intervenciones se realizan de manera desordenada e inadecuada, son trabajos parciales de mala calidad que en nada contribuyen a la permanencia del conjunto además de ser agresiones a los valores culturales ya consolidados. El CUPA, tiene 64 años de servicio, desde hace mucho tiempo no se aplica un programa de mantenimiento integral; el sistema constructivo tiene una caducidad; las instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias son obsoletas; los enormes espacios públicos, que alguna vez fueron la principal virtud del proyecto, están abandonados; no está definido sobre quién recae la responsabilidad de conservarlos.

Por otra parte, no existe un modelo de gestión que promueva la permanencia física del conjunto ni los valores históricos, arquitectónicos y artísticos que detenta por lo cual la permanencia de este modelo de vivienda está amenazada.

Conclusiones

Los grandes conjuntos de vivienda multifamiliar, enfrentan en la actualidad serios problemas de gestión y conservación que deben ser abordados de inmediato, sin embargo ofrecen una calidad de vida mejor que los desarrollos de interés social que actualmente promueven las grandes desarrolladoras inmobiliarias al contar con diseños espaciales más generosos, servicios y comercios cercanos y una buena ubicación al interior de las ciudades.

Promover su conservación permitiría continuar y desarrollar sus virtudes y conocer a fondo sus defectos y causas para evitarlos en los desarrollos habitacionales que se proyecten en el futuro.

Po otra parte son testimonio vivo de una época, de una ideología de hacer vivienda, son reconocidos por la sociedad, forman parte de su imaginario colectivo, por lo cual y en concordancia con los criterios de la UNESCO y de la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos para determinar el patrimonio cultural, podemos incluirlos ya en esta categoría.


Bibliografía

Beriain Josetxo (Comp.), “Las consecuencias perversas de la modernidad”, Barcelona, Antropos, 1996

Congreso de la Unión, “Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos”, Diario Oficial de la Federación (06-05-1972), México, última reforma 13-01-1986

“CUPA, Centro Urbano Presidente Alemán” México, Dirección de Pensiones Civiles, 1949

De Anda Enrique X. “Vivienda Colectiva de la Modernidad Mexicana”, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, 2008

Díaz Hernández María de Lourdes, “Los ideólogos de la arquitectura de los veinte en México”, Tesis para obtener el grado de Maestría en Historia del Arte, UNAM, 2003
Dirección de Pensiones Civiles, “Dirección de Pensiones Civiles. Cooperación técnica y efectiva para ayudar a resolver el vital problema de la habitación”, México, Dirección de Pensiones Civiles, 1949


[1] Félix Sánchez proyectó algunos de los conjuntos de vivienda colectiva en Jardín Balbuena, mismos que también fueron promovidos y administrados por el Estado. 

martes

LA ENTRADA A ESTACION TAXQUEÑA. UN PELIGRO

Compartimos una reflexión que realiza el Arq. Carlos Flores Marini, en torno a la situación social del paradero del metro Tas

queña, si bien es cierto no es un tema de patrimonio si lo es de nuestra sociedad, es necesario reflexionar y evitar que problemas como este sigan presentándose en las ciudades, he aquí la reflexión:

Saliéndome de mis temas habituales quiero comentar un aspecto de deterioro social que nos atañe a todos.
Soy viajero frecuente por la Estación Taxqueña. De tiempo atrás en el mínimo espacio entre el barandal de protección y el paso del tren ligero se empezaron a poner parejas, de jóvenes muy jóvenes, de niños de la calle. Crecieron, crecieron y claro se multiplicaron. Ahora tienen bebés que gatean en el mismo espacio.
Con el número aumentó el muladar de trapos y cartones que usan como refugio. Hoy esto es inaudito. Todo el trayecto de la entrada viniendo del sur está saturado de familias de niños muy niños.
Aunado a ello la llegada de los autobuses urbanos llegan a su terminal Taxqueña en medio de un sin número de puestos de comida sin higiene alguna. El olor del orín y el de la comida se mezclan en medio de los desperdicios.
Como colofón la entrada de los autobuses que vienen del sur tiene el pavimento destruido. Pasan a centímetros de los bebés. Ni el delegado de Coyoacán Mauricio Toledo, ni el GDF hacen nada. Pronto habrá una masacre. 
HAGAMOS ALGO.

Carlos Flores Marini

31 de diciembre de 2013

PARQUE FUNDIDORA, PATRIMONIO EN RIESGO



Nuestra Colega, la Mtra. Rocío Garza-Leonard, nos ha compartido la siguiente nota:


Ha quedado inscrito el Parque Fundidora de Monterrey, con entre otros bienes de arqueología industrial, como el Museo del Horno Alto No. 3 en la Lista 2014 del World Monuments Fund, Watch List 2014. Se trata de una lista bi-anual de patrimonio cultural en riesgo y con ello una llamada de atención internacional a participar en su salvaguarda. Por lo pronto queda establecida la necesidad de reconocimiento y la búsqueda de fondos para su conservación

Nota completa en:  http://www.wmf.org/project/fundidora-park

DESCANSE EN PAZ EL DR. SALVADOR DIAZ-BERRIO FERNANDEZ

Fotografía de Daniela Gutierrez en "espacio diseño"


SALVADOR DÍAZ-BERRIO FERNÁNDEZ
(1940-2013)


Hoy falleció el Dr. Salvador Díaz-Berrio Fernández, entrañable defensor y promotor del patrimonio arquitectónico del país, ser humano carismático y brillante profesional fue Arquitecto por la UNAM con Especialización en Urbanismo y en Restauración por la Universidad de Paris y el Centro de la UNESCO -ICCROM- en Roma.

Obtuvo el grado de Maestría y Doctorado en Restauración de Monumentos, de las Universidades de Roma y de Madrid.

Fue Profesor en la UNAM y la Universidad de Guanajuato desde 1967, en las que  colaboró para iniciar las Maestrías en Restauración.  Inició y coordinó de 1973 a 1975 y  de 1983 a 1999 la Maestría en Restauración de la Escuela Nacional del INAH y de 1988 a 1998 la Maestría INAH-Universidad de Oaxaca (UABJO).

Impartió cursos en las Universidades de Colima, Chihuahua, Guadalajara, Oaxaca y la UAM Azcapotzalco.  Asesoró más de 30 tesis de Licenciatura, dirigió más de 30 tesis de Maestría y Doctorado (del INAH, de la Universidad de Roma, de la UBAJO y de la UAM).  Coordinó varios seminarios internacionales del INAH, en colaboración con la UNESCO, la OEA, el Centro HABITAT-Naciones Unidas y el Centro de Roma (ICCROM). Impartió más de 40 cursos y seminarios y más de 120 conferencias, en 14 países y 25 ciudades de México.

Desde 1968 publicó más de 50 artículos, 20 capítulos de libros, siete libros; dos en la Universidad de Guanajuato, un Sepsetenta, otros 4 libros en el INAH -uno de ellos reedición del Sepsetenta- la traducción de otro (todos ellos están agotados) y el último, sobre el Patrimonio Mundial, publicado por la UAM en 2002

Experto de Naciones Unidas (Emiratos Arabes 1979, Chipre 1981, Bulgaria 1989) de la UNESCO (Cuba 1983 a 1987, Washington 1992 y Holanda 1993)  Asesor de los Gobiernos de Guatemala (1976) Rumania (1992) y del Ministerio de Cultura de Québec (Canadá) fue Representante de México y del INAH de 1983 a 1998 en el Consejo del Centro de Roma (ICCROM) y de 1987 a 1999, en los Comités de las Convenciones de la UNESCO de 1954 (Conflicto Armado) de 1970 (Tráfico Ilícito) y especialmente de 1972 (Patrimonio Mundial) como Relator (un año) vicepresidente (ocho años) y Secretario Técnico de la Presidencia (en 1997).

En el INAH, de 1971 a 1977 y de 1983 a 1999 (durante 24 años y medio) fue sucesivamente, Jefe de Proyectos y Coordinador, de la Dirección de Monumentos Históricos, Jefe de los Departamentos de "Zonas de Monumentos" y de "Monumentos Coloniales y de la República", así como Jefe de Proyectos y Subdirector de Apoyo Técnico y Docente, en la Secretaría Técnica, y además  coordinó la elaboración de 25 expedientes de sitios de México, 21 de ellos ya inscritos, en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Obtuvo en 1986 el Premio Nacional de Investigación “Francisco de la Maza”, del INAH, fue Miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) desde 1967, Investigador Nacional (SNI) desde 1993, Miembro de Número de la Academia Nacional de Arquitectura desde 1998 y desde 1999 hasta su fallecimiento fue titular C de la UAM-Xochimilco, en el Departamento de Teoría y Análisis de la División de Ciencias y Artes para el Diseño (CYAD).

Sirva esta modesta reseña como un reconocimiento de nuestro Comité a la trayectoria del Dr. Díaz Berrio, su partida es una pérdida irreparable, pero su legado permanecerá por siempre, ¡¡¡Gracias por su valiosa labor!!!

Hasta siempre, descanse en paz.

*parte de la información de esta nota fue obtenida de la página del Programa de Estudios Metropolitanos de la Universidad Autónoma Metropolitana  

domingo

OBRAS EN EL PARQUE BENITO JUÁREZ DE XALAPA VERACRUZ






Situación del Parque Juárez por efecto de proyecto de renovación que actualmente ejecuta la Alcaldía. Solicitud de visita y opinión técnica presentada ante la Presidencia de ICOMOS y derivada al Comité Científico de Arquitectura del siglo XX.

Visita efectuada el 1° de octubre de 2013

·       Antecedentes:
El Parque Juárez es el espacio público central de la ciudad, se ubica en un lateral del Palacio de Gobierno y frente al Palacio Municipal. Conjuntamente con  el atrio de la Catedral, es el espacio acoge las ceremonias cívicas de la ciudad, así como las protestas políticas y sociales. Como símbolos cuenta con una estatua pedestre de Benito Juárez, de regular calidad, así como un busto del legislador Juan Enríquez, quien mudara la capital en 1892 y que le da el nombre complementario a la ciudad. Destaca su denso arbolado lo que lo convierte en un espacio de uso social importante, lo que se complementa con las terrazas abiertas que permiten la observación del paisaje urbano, bastante caótico, y los perfiles del Cofre de Perote y del pico de Orizaba. En lo legal el Parque se encuentra ubicado dentro de la zona de Monumentos Históricos Federales declarada en 1990.

Descripción del estado del sitio:
El parque, con forma cuadrada irregular dada la presencia parcial de propiedades privadas y una vía que lo corta en su lado sur, se encuentra desarrollado sobre una fuerte pendiente, con sucesivas terrazas que contienen un anfiteatro al aire libre y bancas, por debajo, en un túnel, cruza una vialidad con tránsito continuo. En su costado oriental. Formando un edificio en terraza, se encuentran los espacios de la cineteca veracruzana, la sala de exposiciones “Diego Rivera” y dos cafeterías. Las bardas, bancas y estructura ornamental del parque fueron realizadas en dos etapas, la primera a fines del siglo XIX, con balaustradas y copones y la segunda en estilo “Art Decó” en la década del 30 del pasado siglo. Separado por una vía de tránsito automotor y de camiones que genera contaminación auditiva y del aire, y afectados por el lugar de depósitos de desperdicios se encuentra un importante conjunto escultórico conocido como “las cuatro virtudes”, realizado en 1931 y completada en 1979. El conjunto se encuentra en general en buenas condiciones, con un bajo nivel de mantenimiento de los jardines, vegetación y de sus ornamentos.

Proyecto:
En el mes de junio de 2013 se dio inicio a un proyecto de renovación del Parque por parte de la alcaldía, iniciándose con la demolición parcial de las balaustradas en el sector sur-poniente del mismo. Este propone algunas acciones de intervención, tales como un “juego de niños en forma de serpiente” con pedacería de cerámica de 50 ms. de largo, iluminación de la copas de los árboles, así como puestos “fijos” para el comercio “ambulante”, entre otros.
Un conjunto de organizaciones sociales, entre ellas el Colegio de Arquitectos de Xalapa, Patrimonio y Conservación A.C:, el Colegio Profesional de Arquitectos Restauradores del estado de Veracruz, y otros (ver anexo), presentó una inconformidad por escrito el 16 de junio a la Lic. Elizabeth Morales García, Presidente Municipal, solicitando la suspensión inmediata de las obras, apertura para la discusión ciudadana del proyecto, así como recuperación de los elementos perdidos.

El INAH Veracruz, por medio de su delegado Arqlgo. Nahún de Jesús Noguera Rico, en carta dirigida a CONACULTA de fecha 23 de agosto de 2013, señala que las obras fueron realizadas con el permiso correspondiente de fecha 27 de mayo de 2013, en las cuales no incluían ninguna demolición de elementos existentes, por lo que se ordeno la reposición inmediata de los componentes destruidos, estando aprobadas tanto la serpiente, ya casi concluida, como los puestos fijos, aun no realizados.

Visita al sitio:
El día 1°de octubre se efectuó una visita al sitio por los miembros del Comité Científico de Siglo XX, Dra. Mónica Silva Contreras y Dr. Ciro Caraballo Perichi. De esta visita se concluye lo siguiente:

1.-El Parque es un conjunto armónico, con gran valor ecológico y visual y alto uso social. Destaca el pobre mantenimiento de árboles, jardines, así como la acumulación de basuras en su costado poniente. El conjunto escultórico de “las virtudes” es de calidad, pero se encuentra separado por la vía de alto tránsito y por el depósito de basura, disminuyéndose su impacto estético.
 
2.-Los ambulantes ocupan algunos sectores del parque, sin embargo se observa mayor deterioro en los sitios donde se encuentran kioscos o instalaciones fijas, sin mantenimiento, los cuales desbordan sus estructuras con otras ventas.

3.- El sector sur-poniente del parque es el más abandonado, espacio donde se realizaron las demoliciones y donde está casi finalizada la “escultórica serpiente” de 50 metros, una obra de pobre estética y discutible funcionalidad como lugar de juegos infantiles. La serpiente termina por ocultar el conjunto escultórico desde las terrazas superiores. Las balaustradas demolidas ya fueron reconstruidas, con menor calidad que las originales en sus elementos ornamentales.

Conclusiones y Recomendaciones:

1.- Debemos asumir que toda obra del siglo XX, dentro de un Área Federal de Monumentos está en riesgo. Los delegados estatales del INAH las asumen con un valor diferencial menor con respecto a aquellas obras con origen virreinal o decimonónico. Así como no tienen autoridad legal para proteger las obras del siglo XX, tampoco las deberían tener para aprobar permisos de demolición o modificación que las afecten. Es de urgente necesidad solicitar al IMBA, a los Colegios de Arquitectos así como a las asociaciones universitarias y de conservadores, iniciar un catálogo de obras a proteger, de manera de tener argumentos previos, conocidos por los responsables, antes de intervenir en obras de calidad de este período. Es por ello que este tipo de situación no debe tomarse como caso individual, sino servir para prevenir nuevas agresiones al patrimonio del siglo XX.

2.- Existen en el estado De Veracruz numerosas obras del siglo XX en riesgo, debido a un proceso de renovación de espacios públicos. Entre otras cabe mencionar el Estadio Jalapeño, obra emblemática de Heriberto Jara de 1925, amenazada por las remodelaciones previstas para los Juegos Centroamericanos del 2014. Igualmente el conjunto de mercados “tipo”, como el ya intervenido ya en Xalapa (Alcalde y García) y el de Coatepeq y seguramente otros en el Estado, que combinan adecuadamente una lectura sencilla del neocolonial con una lectura estructural interna en concreto armado de alta calidad. Deben vigilarse estos procesos a tiempo para evitar la política de “hechos cumplidos”. No puede dejar de nombrarse la “Normal” de Perote, inconcluso hospital de neumología, diseñado por Mario Pani en 1942, abandonado desde 1969. Existen muchos otros buenos ejemplos de arquitectura moderna en todo el estado que requieren de una urgente catalogación, si no por parte de las autoridades por parte de la universidades y asociaciones civiles.

3.-Con respecto al Parque Juárez:

a.- Debe revisarse el proyecto, tanto por su baja calidad formal, juicio efectuado a partir de la ridícula serpiente propia de una feria temporal y no del principal espacio simbólico de la ciudad, como por la falta de transparencia en su gestión. Debe evaluarse el tema de los ambulantes, que como ya se ha comprobado en otros sitios no es una solución la construcción de locales fijo, pues al poco tiempo vuelve a ocuparse el espacio público con mesas, paraguas y otras instalaciones. Ello, al igual que la ubicación de propaganda política, requiere de un reglamento, y que éste se aplique. De todas maneras hay que buscar alguna solución de servicios que equilibre y de opciones sociales diferentes de las concesiones a cafeterías privadas ya instaladas, por cierto de buena estética y calidad. Evaluar en cualquier caso el impacto visual, tanto interno, como hacia las vistas del lugar.

b.- Atendiendo al juicio del delegado del INAH Veracruz de que la serpiente es “reversible” proceder a su reversibilidad inmediata. Su pobre estética y ego desproporcionado desvaloriza los otros componentes históricos y simbólicos del parque. De ser requerido componentes para juegos infantiles, estos deberán ser más discretos.

c.- Proceder a un estudio de jardinería y atención fitosanitaria integral. Igualmente a la evaluación de la ubicación y manejo del depósito de basuras.

d.- Proceder a una limpieza con criterios de conservación de todos los componentes ornamentales y escultóricos.

e.- Evaluar mecanismos para disminuir o eliminar la circulación, particularmente de buses colectivos, en la calle Ignacio Zaragoza, debido al alto impacto de contaminación del aire, ruidos y peligro para los peatones que quieren cruzar al sector escultórico. Evaluar en ese sector y hacia la calle Ignacio Allende la dotación de servicios de comercio y alimentación.

Dr. Ciro Caraballo Perichi / Octubre 2013

ACTA FIRMADA POR LOS HABITANTES DE XALAPA: